El Inter de Milán venció 0-2 al Parma en un partido marcado por la niebla y se consolidó como líder en solitario de la Serie A, aprovechando el tropiezo del Nápoles ante el Hellas Verona y trasladando la presión a un Milan obligado a ganar para seguir en la pelea por el título.
Pese a presentarse con importantes ausencias como Bastoni, Barella, Dumfries y Marcus Thuram, el Inter dominó el encuentro en el Estadio Ennio Tardini ante el equipo dirigido por Carlos Cuesta, aunque el marcador se mantuvo ajustado durante gran parte del duelo.
El partido tuvo un componente especial por el reencuentro entre Cristian Chivu y el Parma, club al que llevó a la salvación la temporada pasada. En el terreno de juego, el Inter apostó por su juego habitual de centros laterales buscando a Lautaro Martínez y Pio Esposito, aunque la primera ocasión clara fue para los locales, con un remate de Ondrejka que rozó el larguero.
El premio para los ‘nerazzurri’ llegó al minuto 44, cuando Federico Dimarco aprovechó un balón suelto en el área para marcar el 1-0, gol que fue inicialmente anulado por fuera de juego, pero validado posteriormente por el VAR.
Ya con el Parma volcado en busca del empate, el Inter sentenció en el tiempo añadido, cuando Marcus Thuram marcó el 0-2 tras una acción previa anulada por el VAR. Con esta victoria, el Inter amplía su ventaja a cuatro puntos sobre Milan y Nápoles, mientras que el Parma mantiene una distancia de cinco puntos respecto al descenso.
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Con información base de EFE/Foto: EFE