El Manchester United inició su etapa provisional con Darren Fletcher en el banquillo con un decepcionante empate 2-2 ante el Burnley, un resultado que evidencia que los problemas del equipo van más allá del reciente despido de Rúben Amorim. Los locales golpearon pronto y pusieron en aprietos a un United aún frágil, incapaz de imponer su autoridad desde el inicio.
El Burnley se adelantó en el minuto 13 tras un centro de Bashir Humphreys que acabó en autogol del joven Ayden Heaven. El tanto espoleó a los ‘Red Devils’, que buscaron el empate antes del descanso, pero se toparon con un Humphreys muy sólido en defensa y con un gol anulado a Lisandro Martínez por falta previa, lo que mantuvo el 1-0 al intermedio.
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— Manchester United (@ManUtd_Es) January 7, 2026
Tras el descanso, el United reaccionó con fuerza y logró darle la vuelta al marcador gracias a un doblete de Benjamin Sesko en apenas diez minutos, sus primeros goles con el club. Sin embargo, la alegría duró poco: Jaidon Anthony, recién ingresado desde el banquillo, firmó el 2-2 con un gran disparo, un gol histórico para el Burnley en casa ante el United.
Pese al empuje final y a un disparo al larguero del joven Shea Lacey, el United no pudo pasar del empate, un resultado que le deja sexto con 32 puntos y complica su lucha por la Champions League. El Burnley, penúltimo con 13 puntos, sumó un empate valioso en su pelea por la permanencia.
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Con información base y foto de: EFE