Álvaro Arbeloa asumió toda la responsabilidad tras la derrota y eliminación del Real Madrid en los octavos de final de la Copa del Rey (3-2 ante el Albacete), en su estreno como entrenador del primer equipo. El técnico calificó el resultado como “doloroso”, especialmente por tratarse de un rival de categoría inferior, y dejó claro que la culpa fue exclusivamente suya por las decisiones tomadas en alineación, cambios y planteamiento.
El nuevo entrenador blanco no rehuyó la palabra “fracaso” y aseguró que este tipo de golpes forman parte del camino hacia el éxito. Arbeloa defendió que no teme equivocarse y afirmó que esta eliminación le servirá para crecer, insistiendo en que su intención es volver al trabajo con ilusión y compromiso desde el primer día en Valdebebas.
Asimismo, Arbeloa evitó señalar a los jugadores que no viajaron y defendió plenamente a su plantilla, asegurando que la convocatoria era la adecuada y que los futbolistas mostraron actitud y predisposición pese al poco tiempo de trabajo bajo su mando. Destacó la autoexigencia del vestuario y recordó que los grandes equipos se miden en momentos de dificultad.
Por último, subrayó la necesidad de mejorar en el aspecto físico con Antonio Pintus al frente y valoró positivamente la actuación de Vinícius Júnior, a quien vio comprometido y dispuesto a asumir liderazgo. Arbeloa cerró su análisis confiando en que este golpe sirva como punto de partida para una reacción inmediata del equipo.
Con información base de EFE/ Foto: EFE