El Celta se impuso con autoridad por 3-0 al Rayo Vallecano en Balaídos, confirmando su gran momento de forma en un partido intenso donde la pegada celeste marcó la diferencia. El triunfo significó además la primera victoria de Claudio Giráldez ante el conjunto madrileño, que volvió a pagar caro su falta de contundencia ofensiva.
La primera mitad fue muy táctica y equilibrada. Al Celta le costó generar con claridad sin la habitual creatividad de Iago Aspas, apostando por la velocidad de sus extremos, especialmente Bryan Zaragoza, quien tuvo la ocasión más clara antes del descanso. El Rayo, pese a las bajas, respondió bien y encontró en Carlos Martín a su hombre más peligroso, aunque Radu sostuvo a los locales en los momentos de mayor presión visitante.
El guion se repitió tras el descanso: el Rayo avisó, pero no concretó, y el Celta volvió a golpear. Un penalti señalado sobre Bryan Zaragoza, muy protestado por los visitantes, permitió ampliar la ventaja desde los once metros y poner el 2-0 en el marcador, obligando al equipo de Íñigo Pérez a arriesgar.
Todo se terminó de decantar con la expulsión de Mendy tras una dura entrada revisada en el VAR. Con un hombre menos, el Rayo se vino abajo y el Celta sentenció con el 3-0 de Javi Rueda al minuto 79, sellando una victoria sólida que refuerza el buen momento del conjunto gallego.
Con información base de EFE/Foto: EFE