Osasuna prolongó su gran momento y se metió de lleno en la pelea por los puestos europeos tras imponerse 2-1 al Celta en Balaídos, en un partido marcado por la lluvia, la efectividad navarra y una actuación sobresaliente de Sergio Herrera. Los rojillos golpearon primero con un tanto de Ante Budimir y sentenciaron en el tramo final con Raúl García.
El Celta dominó gran parte del primer tiempo, controló el ritmo del partido y generó las ocasiones más claras, pero se topó una y otra vez con Sergio Herrera, decisivo ante disparos de Hugo Álvarez, Javi Rodríguez y Borja Iglesias. Cuando el conjunto gallego parecía más cómodo, Osasuna fue letal: un centro de Raúl Moro encontró a Budimir, que ganó el duelo aéreo y abrió el marcador.
Tras el descanso, el Celta logró el empate desde el punto penal, convertido por Borja Iglesias, en una acción revisada por el VAR que generó polémica. El encuentro entró entonces en una fase más equilibrada, con pocas ocasiones y defensas sólidas, hasta que Osasuna volvió a recurrir a su juego directo para desnivelar el marcador.
En el minuto 79, Raúl García apareció más rápido que la zaga celeste para empujar el 2-1 definitivo, pese al empuje final del Celta, que rozó el empate con intentos de Aspas, Jutglá y Starfelt. La solidez defensiva y el orden del equipo de Alessio Lisci sellaron un triunfo que confirma a Osasuna como serio aspirante a Europa.
Con información base de EFE/Foto: EFE