Un penalti transformado por Kylian Mbappé en el minuto 100 dio la victoria al Real Madrid ante el Rayo Vallecano (2-1) en un Santiago Bernabéu tenso y exigente, tras un derbi marcado por la irregularidad blanca y la resistencia de un rival que acarició el empate hasta el último suspiro y terminó con dos jugadores expulsados.
El conjunto de Álvaro Arbeloa volvió a mostrar una imagen inconsistente, sostenido por las intervenciones decisivas de Thibaut Courtois y el talento individual de Vinícius Júnior, autor de un golazo que abrió el marcador y del mayor desequilibrio ofensivo madridista. El brasileño fue el mejor del partido, aunque volvió a sufrir el castigo de la grada y perdonó ocasiones claras que habrían evitado el sufrimiento final.
El Rayo, ordenado y valiente pese a su delicada situación clasificatoria, aprovechó las dudas defensivas del Madrid para empatar el encuentro en la segunda parte por medio de Jorge de Frutos, castigando la falta de automatismos de una zaga improvisada. Incluso pudo adelantarse en una acción salvada por Courtois, en el momento más crítico para los locales.
El tramo final fue un asedio blanco favorecido por la expulsión de Pathé Ciss, y cuando el empate parecía definitivo, un penalti cometido sobre Brahim Díaz decidió el choque. Mbappé asumió la responsabilidad y, con un lanzamiento certero, calmó a un madridismo inquieto. El Real Madrid sigue en la pelea liguera, aunque sin disipar las dudas, mientras el Rayo se marcha sin premio y obligado a jugarse la permanencia en la próxima jornada.
Con información base de EFE/Foto: EFE