Los Seattle Seahawks y los New England Patriots se reencontrarán este domingo en el Super Bowl LX, once años después de la dramática final del Super Bowl XLIX, un duelo que dejó una herida profunda en Seattle y que ahora representa una oportunidad de revancha y redención para la franquicia.
Aquel partido de 2015 quedó marcado por la intercepción de Malcolm Butler en la yarda uno, cuando los Seahawks estaban a segundos de anotar el touchdown del triunfo. La decisión de no correr el balón en esa jugada persiguió durante años a jugadores, entrenadores y aficionados de Seattle, mientras los Patriots consolidaban su dinastía con más títulos.
WE'RE GOING TO THE SUPER BOWL ?? pic.twitter.com/iGmrQdf8EH
— xz* - Seattle Seahawks (@Seahawks) January 26, 2026
El destino vuelve a cruzar a ambos equipos, ahora con Seattle como favorito, liderado por Sam Darnold, quien ha tenido una temporada sobresaliente con más de 4,000 yardas y 25 pases de anotación, respaldado por una defensiva dominante, apodada el “Dark Side”, la mejor de la liga en puntos permitidos.
Los Patriots, con el joven Drake Maye como quarterback, llegan como la sorpresa del año, mientras que para los Seahawks esta final en Santa Clara, California, representa la oportunidad de cerrar una herida histórica y escribir un nuevo capítulo en su historia.
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Con información base y foto de: EFE