El austriaco Benjamin Karl agrandó su leyenda al revalidar, con 40 años, el título de campeón olímpico de gigante paralelo de snowboard este domingo en la final de la prueba de los Juegos de Milán-Cortina d'Ampezzo, que se disputó en Livigno y en la que derrotó al surcoreano Kim Sangkyum.
Karl, abanderado de Austria —junto a Anna Gasser, doble campeona olímpica— y nacido en St. Pölten, confirmó que es uno de los más grandes de la historia de su deporte al haber logrado, en sus quintos Juegos Olímpicos, su cuarta medalla olímpica, la segunda de oro, tras imponerse en la final a Kim, que se quedó con la plata; mientras que el bronce fue para el búlgaro Terwel Zamzirov.
Zamzirov derrotó en la final pequeña al esloveno Tim Mastnak, que terminó cuarto, en una prueba en la que, tras ganar el oro, Karl celebró de forma exultante, lanzándose sobre la nieve en la zona de meta.
Karl, que ya había ganado plata olímpica en Vancouver 2010 y bronce en Sochi 2014, volvió a lo más alto del podio y aseguró tras la prueba que compitió “sin presión y disfrutando”.
El snowboarder austriaco, quíntuple campeón mundial, recordó que se inspiró viendo un documental de Usain Bolt, al señalar que “cuesta un día ser campeón olímpico, pero toda una vida prepararte para ello”.
Además, Karl también dejó huella en España al ganar dos oros en los Mundiales de La Molina 2011 y dos platas en Sierra Nevada 2017, consolidando una trayectoria histórica.
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