El técnico del Sevilla, Matías Almeyda, afirmó tras empatar 1-1 en el Ramón Sánchez-Pizjuán ante el Girona, rival directo por la permanencia, que “cada punto que se sume es oro”, ya que deben tener claro que este “no es el club que ganó las copas” de la Liga Europa en los últimos años, sino uno que juega “para salvar la categoría”.
El entrenador argentino valoró el gran esfuerzo y entrega de sus jugadores, que lograron rescatar un punto en el tiempo añadido con un gol de Kike Salas y un penalti detenido por el griego Odysseas Vlachodimos en el minuto 98 al uruguayo Cristhian Stuani, aunque fue muy autocrítico, especialmente con la primera mitad.
“Ha sido uno de los peores primeros tiempos de mi equipo, nos han superado en todo. Mejoramos en el segundo tiempo, empatamos y un error casi nos cuesta la derrota al final. Hay que seguir”, recalcó el bonaerense.
Almeyda explicó que el Sevilla “no juega con presión hombre a hombre en todo el campo”, algo que sí hizo “en otros equipos, pero aquí no”, y lamentó que tras “el esfuerzo de empatar”, concedieran “un error” en el añadido, permitiendo una contra del Girona tras un córner que terminó en penalti.
“Practicamos los saques de esquina; imaginad lo que pienso cada vez que no salen como entrenamos”, afirmó Almeyda, quien añadió: “Les valoro a los chicos su entrega; tenemos que ser conscientes de que jugamos para la permanencia y a estos jugadores les pegan y les dicen que no valen para jugar aquí”.
Además, consideró que al Sevilla no se le pitó un penalti en la primera mitad por “una mano clara” de un defensa visitante dentro del área y aseguró que “los árbitros no nos respetan y no nos van a cobrar nada”.
Por último, explicó el cambio del delantero nigeriano Akor Adams, al señalar que “entendía que Alexis tenía que jugar esa parte decisiva del partido, porque vino para eso”, y recordó que, “con o sin referencia”, no han marcado “un gol de cabeza porque, además, los centros no son los mejores”.
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