El Villarreal volvió a la victoria tras cinco jornadas sin ganar al golear 4-1 al Espanyol, que prolongó su crisis con cuatro derrotas consecutivas. Tras media hora de equilibrio, el Submarino Amarillo rompió el partido con un gol de Georges Mikautadze y un autogol de Salinas, golpes que minaron la confianza del conjunto catalán.
Pese a la baja de última hora de Gerard Moreno, el Villarreal encontró respuestas en ataque con un Tajon Buchanan muy activo, protagonista en la jugada del primer tanto. El Espanyol tuvo presencia ofensiva, aunque sin claridad, e incluso vio anulado un gol de El Hilali por falta previa, antes de que el duelo se inclinara definitivamente del lado local.
En el inicio del segundo tiempo, el Villarreal fue letal al contragolpe y sentenció el encuentro en apenas diez minutos. Nicolas Pépé firmó el tercer gol tras una gran acción individual, y Alberto Moleiro amplió la ventaja culminando otra transición rápida ante un Espanyol desbordado y sin capacidad de reacción.
Con el partido resuelto, Marcelino movió el banquillo, dio descanso a varios titulares y permitió los debut de Alex Freeman y el canterano Hugo López. El Espanyol logró maquillar el marcador con un cabezazo de Cabrera en los minutos finales, pero no evitó una derrota que acentúa su mal momento, mientras el Villarreal recupera confianza y autoestima.
Con información base de EFE/Foto: EFE