El Napoli venció 1-2 al Hellas Verona en el estadio Marcantonio Bentegodi gracias a un gol agónico de Romelu Lukaku al 95’, en un partido que parecía destinado a otra decepción para los de Antonio Conte. El tanto del belga llegó en la última acción del encuentro y, tras el saque, el árbitro decretó el final entre la euforia visitante y el desconsuelo local.
El duelo comenzó de forma inmejorable para el Nápoles con el 0-1 al minuto 1:49, obra de Hojlund, con un certero cabezazo que pegó en el poste antes de entrar. Sin embargo, lejos de consolidar la ventaja, el conjunto celeste bajó el ritmo y permitió que el Verona creciera, especialmente en la segunda mitad.
El empate llegó al 64’, en una jugada desafortunada: un disparo de Akpa Akpro terminó en autogol de Hojlund, dejando sin opciones a Meret. El Verona, colista de la tabla, tomó confianza y rozó incluso la remontada ante un Nápoles sin profundidad y visiblemente incómodo en el tramo final.
Cuando todo apuntaba al empate, apareció Lukaku, que apenas había sumado minutos esta temporada por lesiones, para empujar el balón en el 95’ y sellar el 1-2 definitivo. Un tanto que rescata al Nápoles, sostiene su tercer puesto y devuelve algo de calma en medio de una campaña irregular.
Con información base de EFE/Foto: EFE