Cruzeiro ha descendido por primera vez en su historia por lo que sus aficionados se encuentran molestos, tanto, que provocaron disturbios en el estadio Mineirao luego de perder 2-0 ante el Palmeiras.
El partido fue detenido faltando cinco minutos debido a los problemas que se comenzaron a dar en las gradas. La policía tuvo que arrojar granadas de ruido a las zonas del estadio donde la gente arrancaba butacas para lanzarlas al campo.
A través de redes sociales, la afición a este equipo se ha manifestado incluso quemando las playeras y condenando a los jugadores.
Fotos: Diario Olé