La Juventus de Turín se impuso con autoridad al Nápoles (3-0) y dio un golpe casi definitivo a las aspiraciones del conjunto de Antonio Conte en la lucha por el Scudetto, cada vez más inclinado hacia el Inter de Milán. Los goles de Jonathan David, Kenan Yildiz y Filip Kostic reflejaron la superioridad de una ‘Juve’ que fue intensa, ambiciosa y muy superior en todas las fases del partido.
El duelo estuvo cargado de simbolismo por el intercambio de banquillos entre Luciano Spalletti y Conte, protagonistas recientes de las mayores alegrías de ambos clubes. En el césped, sin embargo, solo hubo un dominador: la Juventus, que controló el ritmo, presionó con inteligencia y desdibujó por completo a un Nápoles sin respuestas, condicionado además por las ausencias y con muy poca presencia ofensiva.
El marcador se abrió con el tanto de Jonathan David, que impuso su potencia tras un balón aéreo de Locatelli, y pudo ampliarse incluso antes del descanso. El Nápoles apenas inquietó, firmando solo un disparo a puerta en todo el encuentro, y quedó a merced del empuje juventino, liderado por la frescura del canterano Antonio Vergara y la solidez colectiva del equipo local.
La sentencia llegó en el tramo final. Un error en la salida de balón de Juan Jesús permitió a Yildiz firmar el 2-0 en el minuto 77, y Kostic cerró la goleada con un zapatazo desde fuera del área que selló una noche redonda en Turín. El Nápoles, vigente campeón, queda a nueve puntos del Inter, mientras la Juventus se afianza en la pelea por los puestos de Liga de Campeones, quinta con 42 puntos, a solo uno del propio Nápoles.
Con información base de EFE/Foto: EFE