El Atlético de Madrid afronta una última jornada decisiva de la Liga de Campeones con la obligación de ganar y golear al Bodo/Glimt en el Metropolitano para aspirar al top ocho y al pase directo a octavos de final. El empate 1-1 ante el Galatasaray lo dejó muy condicionado y ahora depende tanto de su resultado como de marcadores ajenos, con múltiples combinaciones en juego entre los equipos que pelean esas plazas.
El equipo de Diego Simeone se aferra a su fortaleza como local, con 13 victorias consecutivas en casa y 12 triunfos en sus últimos 13 partidos de Champions en el Metropolitano. Sin embargo, la exigencia es alta: además de vencer, necesita mejorar la diferencia de goles frente a varios rivales directos, ya que es uno de los peor situados en ese apartado entre los clubes con 13 puntos.
En lo deportivo, el Atlético llega con una sola baja (Antoine Griezmann) y con la esperanza de que Julián Álvarez rompa su sequía goleadora, mientras que Alexander Sorloth, exjugador del Bodo/Glimt, ha sido el principal sostén ofensivo en este inicio de 2026. El once apunta a combinar experiencia y energía, con Koke, Barrios y Giuliano Simeone como piezas clave en el medio.
El Bodo/Glimt, por su parte, también se juega la clasificación y llega reforzado anímicamente tras golear 3-1 al Manchester City en la jornada anterior. El conjunto noruego solo tiene la opción de ganar y esperar resultados, pero ha demostrado ser competitivo, con 12 goles a favor en esta fase. En una noche de cálculos y tensión máxima, el Atlético sabe que no depende solo de sí, pero que todo empieza por cumplir su parte: ganar y marcar muchos goles.
Con información base de EFE/Foto: EFE