El Real Madrid modificó su rutina habitual y se entrenó en la víspera de un partido europeo en el propio estadio Da Luz, escenario cargado de simbolismo por la conquista de la Décima Copa de Europa en 2014. La sesión marcó el regreso de Álvaro Arbeloa y Dani Carvajal a un recinto histórico para el club, aunque con un recuerdo más amargo para Thibaut Courtois, quien entonces defendía al Atlético de Madrid.
Previo al entrenamiento, Arbeloa ofreció una charla sobre el césped y supervisó de cerca la práctica, en la que se perfila el regreso de Aurélien Tchouaméni tras cumplir sanción. La decisión de entrenar en Lisboa rompió con la costumbre instaurada por Xabi Alonso, quien solía trabajar el día previo en la Ciudad Real Madrid, salvo excepciones puntuales.
El simbolismo fue especial para Carvajal, único jugador que permanece en la plantilla actual respecto a aquella final de 2014, junto a Courtois, aunque en bandos distintos en aquella noche histórica. Arbeloa explicó que el cambio de método buscó reforzar la concentración y la importancia del partido, sin considerar que sea mejor o peor que otras fórmulas.
El equipo blanco se ejercitó con normalidad pese a las bajas de Éder Militao, Antonio Rüdiger, Trent Alexander-Arnold y Ferland Mendy. Con 15 puntos y en el tercer lugar del grupo, al Real Madrid le basta un empate para sellar su clasificación directa a los octavos de final y evitar la ronda previa.
Con información base de EFE/Foto: EFE