Dos goles en apenas tres minutos de Serhou Guirassy rescataron al Borussia Dortmund, que derrotó con enorme sufrimiento al Heidenheim (3-2) y se reenganchó a la pelea por la Bundesliga. El delantero guineano fue decisivo desde el punto de penalti y al contragolpe, aunque pudo firmar un doblete mayor de no haber fallado una segunda pena máxima en el tramo final.
El equipo de Niko Kovac estuvo cerca de desperdiciar otra oportunidad tras el nuevo tropiezo del Bayern Múnich, que por segunda jornada consecutiva no ganó y empató ante el Hamburgo (2-2). Con este triunfo, el Dortmund encadena cuatro victorias seguidas y se sitúa a seis puntos del liderato, además de consolidar la segunda plaza con margen sobre el Hoffenheim.
El encuentro fue mucho más complicado de lo esperado para el conjunto local. Tras un inicio intenso, el Dortmund se adelantó en el minuto 44 con un tanto de Waldemar Anton tras un saque de esquina mal defendido por el meta Diant Ramaj. Sin embargo, el Heidenheim reaccionó de inmediato y empató en el añadido de la primera parte por medio de Julian Niehues, que volvió a marcar nada más arrancar la segunda mitad para silenciar el Signal Iduna Park.
Cuando el partido parecía torcerse, apareció Guirassy. Primero transformó un penalti señalado por el VAR en el minuto 68 y, apenas dos minutos después, culminó un contraataque para firmar el 3-2 definitivo. El delantero aún dispuso de otro penalti en el minuto 80, pero su disparo se marchó alto y obligó al Dortmund a resistir hasta el final ante el empuje del colista.
Pese a las dudas en el juego, el Borussia sacó adelante un triunfo clave que mantiene vivas sus opciones en la lucha por el título, mientras el Heidenheim prolonga su mala racha, ya con siete jornadas sin ganar, cada vez más comprometido en la pelea por la permanencia.
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