El Celta de Vigo sufrió una dura derrota en Balaídos al caer 0-3 ante el Real Oviedo, apenas tres días después de su tropiezo europeo ante el Friburgo. El equipo visitante firmó un partido muy sólido, sumando su segunda victoria consecutiva y reforzando sus aspiraciones de permanencia.
El conjunto dirigido por Guillermo Almada destacó por su orden defensivo y efectividad ofensiva, aprovechando los errores del Celta para adelantarse desde el inicio con un gol de Alberto Reina. Aunque los locales tuvieron más posesión, carecieron de claridad y profundidad, encontrándose además con una gran actuación del portero Aarón Escandell.
Antes del descanso, el Oviedo amplió su ventaja gracias a Fede Viñas, quien volvió a castigar a la defensa celeste tras un fallo individual. El Celta intentó reaccionar en la segunda mitad con cambios ofensivos, pero nunca encontró soluciones ni ritmo para meterse en el partido.
El propio Viñas sentenció el encuentro con el tercer gol tras otro desajuste defensivo, dejando sin respuesta al equipo de Claudio Giráldez. La derrota deja muy tocado al Celta, que deberá mejorar considerablemente si quiere remontar su eliminatoria europea y recuperar sensaciones en el tramo decisivo de la temporada.
Con información base de EFE/Foto: EFE