La disputa entre Vélez y la Asociación del Futbol Argentino (AFA) sumó un nuevo capítulo y ahora el futuro del reclamo dependerá de la vía que decida tomar el club. El fallo que mantuvo a Boca en la Copa Argentina no convenció a la dirigencia de Liniers, que ya analiza las alternativas disponibles para continuar con su protesta.
El origen de la controversia está en el duelo de octavos de final disputado el 2 de septiembre. Vélez pidió que Boca fuera eliminado del certamen al considerar irregular la presencia de seis jugadores extranjeros en la planilla del encuentro.
El Tribunal de Disciplina, sin embargo, no encontró motivos para modificar el resultado deportivo. Para el organismo, la situación se produjo a partir de una equivocación administrativa y sin intención, por lo que no representó una ventaja para el conjunto xeneize. La sanción terminó siendo económica.
La decisión cayó mal en Vélez y provocó una fuerte reacción de su vicepresidente, Néstor Pugliese, quien anticipó que la institución no se quedará con los brazos cruzados.
"Es un fallo vergonzoso, me da bronca e indignación. Si tengo que ir a la Justicia ordinaria y poner una cautelar para parar la Copa Argentina, lo haría a título personal", expresó el dirigente.
Pugliese también dejó claro que el reclamo continuará dentro de las estructuras deportivas: primero buscarán revisar la resolución ante el Tribunal de Apelaciones y, si el recorrido lo exige, llevarán el caso hasta el TAS.
Ahí aparece el principal punto de tensión. La AFA ya hizo saber que recurrir a la Justicia ordinaria podría tener consecuencias directas para Vélez. El motivo está en las propias reglas que rigen al fútbol organizado, tanto a nivel nacional como internacional.
Las normas de FIFA impiden que los conflictos derivados de la actividad futbolística sean llevados a los tribunales comunes. La restricción también alcanza a las medidas cautelares, por lo que un intento de frenar judicialmente una competencia sería considerado una infracción al régimen establecido.
Por el contrario, el camino deportivo sí está contemplado. Vélez puede solicitar una revisión ante el Tribunal de Apelación y, posteriormente, recurrir a una instancia arbitral de la AFA o al Tribunal Arbitral del Deporte, dependiendo de la vía correspondiente.
El escenario sería completamente distinto si el club presenta un amparo para intentar suspender la Copa Argentina o modificar por esa vía una decisión tomada por los organismos deportivos.
El Estatuto de la AFA contempla distintas sanciones para sus miembros, entre ellas la suspensión y la expulsión de una competencia. La suspensión o expulsión de una asociación, además, forma parte de las facultades previstas dentro de la estructura institucional de la entidad.
Desde la AFA, el mensaje hacia Vélez fue directo. Según explicaron a Olé, si el club recurre a un amparo judicial, podría quedar desafiliado y perder temporalmente la posibilidad de participar en competencias.
"Si meten un amparo, automáticamente corren el riesgo de desafiliación, está prohibido ir a la Justicia para un resultado deportivo", señalaron desde la Asociación.
La postura del organismo es que, ante la presentación de una medida de este tipo, se procedería con la suspensión de la afiliación y el caso sería comunicado a FIFA.
"En cuanto entre un amparo, nosotros suspendemos la afiliación y lo elevamos a la FIFA", agregaron.
Así, la pelea que nació por una cuestión reglamentaria en un partido de Copa Argentina ahora se transformó en una disputa institucional. Vélez todavía tiene caminos dentro del ámbito deportivo para intentar revertir el fallo, pero una eventual incursión en la Justicia ordinaria podría abrir un conflicto de mayores dimensiones.
Foto: EFE