Si de algo pueden presumir los Medias Rojas de Boston y los Cachorros de Chicago, es que ambos cuentan con dos de los recintos más emblemáticos en la historia del beisbol: el Fenway Park, que el lunes cumplió 108 años, y el Wrigley Field, que este jueves celebra 106 años de existencia.
El mítico parque de pelota fue inaugurado el 23 de abril de 1914 bajo el nombre de Weeghman Park y para 1916, los Cubs lo convirtieron en su casa, hasta la fecha. Pero no fue hasta 1927. cuando se cambió el nombre a Wrigley Field, el cual sigue vigente hasta la fecha.
Al igual que Fenway, Wrigley ha resistido a muchas amaenzasa y propuestas de demolición para construir un nuevo recinto mucho más moderno, pero en su historia radica su popularidad, al grado de ser uno de los más visitados por los aficionados al beisbol.
Hogar de la “Maldición de la cabra” y el incidente de Steve Bartman
Lugar de siete Series Mundiales, la casa de los Cachorros también ha sido testigo de una de las maldiciones más famosas en la historia de la Grandes Ligas: “La maldición de la cabra”, la cual inició en el Clásico de Otoño de 1945, cuando Billy Sianis, un tabernero de origen griego, y su cabra Billy fueron retirados del estadio, debido al olor del animal.
Tras ello, el enojado Billy exclamó: “Mi cabra trae suerte a los Cubs. Si se marcha, vamos a perder esta final y no volveremos a ganar nunca más”, sin pensar que dicha amenaza se cumpliría.
El equipo perdió en ese año ante los Tigres de Detroit (4-3) y a pesar de llegar a varias finales de campeonato de la Liga Nacional, se quedaron a la orilla de regresar al tan ansiado Clásico de Octubre.
Las tribunas del Wrigley también vivieron uno de los tragos más amargos de la historia del club: “el incidente de Steve Bartman”, el cual se produjo en el sexto juego de la Serie de Campeonato del viejo circuito ante los Marlines de Miami, en 2003
En aquel partido, Chicago tenía ventaja en la serie de 3-2 y vencía 3-0 en la octava entrada, cuando el bateador Luis Castillo, de los Marlins, elevó de foul y cuando el jardinero Moisés Alou se disponía a atraparla, Steve Bartman desvió la bola impidiendo conseguir el segundo out.
Tras este incidente, los aficionados comenzaron a lanzar insultos y arrojaron varios objetos a Bartman, quien tuvo que ser escoltado por la policía hasta la salida del estadio; además de ingresarlo a un programa de protección domiciliaria.
Wrigley sonríe de nuevo y Cubs terminan con sequía
El recinto de la ciudad de los vientos había sido sede de una de la sequía de títulos más grande en la historia de las Ligas Mayores de Beisbol, ya que tuvieron que pasar 108 años para que los Cachorros volvieran a levantar el trofeo del comisionado, poniendo punto final a su largo calvario sin campeonatos.
Tras la “Maldición de la cabra”, en 1945, el estadio albergó millones de lágrimas de los aficionados que veían a su equipo quedarse fuera de la Serie Mundial año tras año, hasta que en 2016 volvieron al Clásico de Otoño luego de vencer a los Dodgers de Los Ángeles en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional.
Sin embargo, no fue hasta el quinto juego de la Serie Mundial de ese año, cuando Wrigley Field volvió a sonreír, ya que luego de 71 años, los Cachorros habían ganado un partido de Clásico de Octubre ante su gente, dicha victoria representó el envión anímico para encabezar una de las remontadas más épicas en la historia de las Grandes Ligas, al derrotar a los Indios de Cleveland.
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