El futbolista del Club América, Allan Saint-Maximin, denunció que su familia fue víctima de racismo en la Ciudad de México, por lo que está dispuesto a tomar cartas en el asunto.
Sin dar detalles de lo sucedido, el jugador francés señaló que no tolerará que su familia sufra insultos raciales.
"El problema no es el color de tu piel, es el color de tus pensamientos. Estoy siendo atacado, no es un problema, crecí y aprendí a luchar contra los ataques, ya sean ocultos o frontales. Pero hay una cosa que nunca toleraré: que se metan con mis hijos", escribió en sus redes sociales.
"Proteger a mis hijos es mi prioridad y voy a luchar para asegurarme de que sean respetados y amados, independientemente de su origen o color de su piel. El odio y la discriminación no tienen cabida en nuestra sociedad", añadió.
El futbolista del Club América aprovechó el momento para pedir una reflexión a todas aquellas personas que discriminan por el color de piel.
"Quiero que la gente entienda que cada ser humano es único y valioso y que debemos tratarnos con respeto y dignidad. Quiero que mis hijos crezcan en un mundo donde puedan ser ellos mismos y no tengan que lidiar con comportamientos destinados a dividir", comentó.
"Así que a quienes se atrevieron a meterse con mis hijos les digo: cometieron un error. Siempre voy a luchar para proteger a los míos, y no hay persona o amenaza que me asuste. La única persona que me asusta es Dios", sentenció.
Foto: EFE