La Asociación Mexicana de Futbolistas nació en 2017 con la intención de brindar apoyo a los jugadores mexicanos, ante las injusticias que se viven en el futbol del país.
En 2019, con la problemática de la falta de pagos a jugadores de los Tiburones Rojos, la AMFpro dirigida por el ex futbolista Álvaro Ortiz, buscó en todo momento que el asunto llegara a manos de la Federación Mexicana de Futbol, respaldando en todo momento a los futbolistas que estaban siendo vulnerados al no recibir su salario.
La AMFpro sirvió para ejercer presión e intentar que los jugadores de los escualos pudieran hacer justicia y recibir su salario, pero no se pudo evitar la desafiliación del equipo, aunado que la mayoría de adeudos hasta la fecha no han sido liquidados.
Sin embargo, ante la problemática que se vive en la Liga de Expansión tras la eliminación del ascenso y descenso, afectando a decenas de jugadores que ven comprometido su futuro ante la falta de ingresos, la AMFpro ha guardado silencio.
En redes sociales, no han publicado nada al respecto de las distintas quejas de los clubes y jugadores, que incluso han llegado hasta el Tribunal de Árbitraje Deportivo (TAS), sin embargo, el apoyo de la asociación ha sido nulo.
Por su parte, el presidente Álvaro Ortiz ha desaparecido del foco público y no se sabe cómo se ha trabajado en los últimos años, pues cuando realmente se requería su ayuda para un beneficio colectivo del balompié, han decidido guardar silencio.
Equipos como Atlético Morelia, La Paz, Cancún FC, Mineros de Zacatecas, entre otros han hecho público su descontento con la eliminación del ascenso y descenso.
Además, los mismos jugadores de la Liga de Expansión han protestado en partidos, desde no jugar los primeros minutos, tomarse la fotografía del equipo de espaldas o hincarse antes del silbatazo inicial, han sido algunas de las formas de ejercer presión, aún sabiendo que dicho comportamientos podrían traerles sanciones.
La Liga de Expansión por medio de la Comisión Disciplinaria ha intentado sancionar a los jugadores involucrados en la protesta, sin embargo, no se han encontrado argumentos legales para un castigo, por lo que todo ha quedado en advertencias.
Por mientras, la Asociación Mexicana de Futbolistas, mantiene el silencio, desapareciendo de la opinión pública y dejando a los jugadores a su suerte, en la lucha contra el gigante llamado Federación Mexicana de Futbol y todo el poderío legal que tiene detrás, mismo que ha bloqueado el ascenso y descenso.
Foto: Liga de Expansión