Los New England Patriots vencieron 7-10 a los Denver Broncos y sellaron su pase a su duodécimo Super Bowl, en un partido marcado por una intensa tormenta de nieve que condicionó casi por completo la segunda mitad. El duelo, disputado en Denver, rompió una racha negativa histórica para Nueva Inglaterra, que nunca había ganado una eliminatoria en ese estadio.
El encuentro cambió radicalmente con la aparición del clima extremo, que se sumó a las dificultades de los Broncos, obligados a jugar con Jarrett Stidham como mariscal de campo tras la lesión de Bo Nix. Aunque Denver se adelantó con un touchdown de Courtland Sutton, los Patriots respondieron antes del descanso con una anotación terrestre de Drake Maye, el quarterback más joven en llegar como titular a un Super Bowl desde Dan Marino.
En la segunda parte, la nieve y el viento anularon el juego ofensivo. El venezolano Andy Borregales marcó el gol de campo decisivo, mientras que los constantes errores, resbalones y fallos en los intentos de field goal definieron un partido caótico. La defensa de Nueva Inglaterra fue clave, culminando con una intercepción de Christian Gonzalez en los minutos finales.
El Super Bowl LX se disputará el 8 de febrero en el Levi’s Stadium de Santa Clara, donde los Patriots buscarán su séptimo trofeo Vince Lombardi para convertirse en el equipo más ganador de la historia de la NFL. Su rival saldrá del duelo entre los Rams de Los Ángeles y los Seattle Seahawks.
Con información base de EFE/ Foto: EFE