l ministro de Deportes de Ucrania, Matví Bidni, denunció que los atletas de su país estarían siendo discriminados por el Comité Paralímpico Internacional durante los Juegos Paralímpicos de Milán-Cortina, tras una serie de supuestos actos de hostigamiento denunciados por la delegación ucraniana.
En una entrevista con EFE, Bidni aseguró que “parece que alguien esté incentivando un comportamiento encaminado a discriminar a Ucrania y a legitimar los crímenes rusos”, calificando además de irresponsable la conducta del organismo hacia los deportistas ucranianos.
El ministro señaló que esta postura podría estar relacionada con los amplios recursos y experiencia de Rusia en operaciones de influencia dentro del deporte internacional, aunque reconoció no tener pruebas concretas de sobornos o acciones directas.
Las declaraciones se produjeron después de que el Comité Paralímpico Nacional de Ucrania denunciara acciones hostiles “sistemáticas” por parte de los organizadores. Entre los señalamientos destacan que:
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Se impidió a la delegación exhibir la bandera de Ucrania en el edificio donde se hospedan.
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Una medallista fue obligada a quitarse unos pendientes con el lema “Alto a la guerra” durante la ceremonia de premiación.
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Se intentó impedir que los atletas ucranianos se reunieran en espacios comunes del alojamiento.
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Familiares de un deportista fueron despojados de banderas ucranianas mientras lo animaban en una competencia.
Ante estas denuncias, el gobierno de Kiev indicó que ha iniciado gestiones diplomáticas para investigar los hechos.
El conflicto se suma a la tensión previa al evento, ya que Ucrania decidió boicotear la ceremonia de apertura en protesta por la decisión de permitir que Rusia y Bielorrusia participaran bajo sus banderas nacionales.
Además, antes del inicio de los Juegos también hubo controversia cuando el Comité Paralímpico Internacional prohibió el uniforme original de Ucrania, que incluía mapas del país con todos sus territorios, incluidos aquellos ocupados por Rusia, al considerar que tenía un carácter político, algo que Ucrania rechaza.
EFE/Foto: EFE