El portugués Luis Castro debutó en el banquillo del Levante -uno de los peores clasificados- de manera brillante con una contundente victoria (0-3) en el campo del Sevilla, un rival que fue incapaz de generar peligro durante todo el encuentro. El resultado deja muy tocado al técnico sevillista, el argentino Matías Almeyda, cuya continuidad queda seriamente cuestionada.
El Levante dominó amplios tramos del primer tiempo sin necesidad de asumir grandes riesgos, ante un Sevilla plano y previsible, cuyo único recurso ofensivo fueron algunas acciones individuales de Juanlu por la banda derecha. El jugador más desequilibrante del partido fue el granota Iker Losada, quien avisó con un remate fallido en el minuto 20 antes de abrir el marcador en el añadido del primer acto, tras una brillante pared con Iván Romero y una definición precisa ante Odysseas.
Tras el descanso, el Sevilla modificó su sistema con la entrada de Adnan Januzaj, pasando a un 4-4-2, lo que generó algunos disparos lejanos de Mendy y Gudelj que obligaron a intervenir al guardameta Ryan. Sin embargo, la acumulación de delanteros con Isaac Romero no dio resultado y el conjunto andaluz volvió a evidenciar su falta de claridad ofensiva.
Cómodo en defensa, el Levante sentenció el partido con una contra por la derecha, culminada por Espí tras un centro de Carlos Álvarez y una dejada involuntaria de José Luis Morales, firmando el 0-2. Ya en el tramo final, el Sevilla terminó de hundirse cuando Isaac Romero falló un penalti en el minuto 90 y, en la última jugada, Carlos Álvarez, formado en la cantera sevillista, aprovechó el desorden local para cerrar la goleada con el 0-3 definitivo.
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