Egipto selló su pase a las semifinales y se medirá con Senegal tras vencer 3-2 a Costa de Marfil en un partido marcado por su extraordinaria efectividad ofensiva. Sin dominar la posesión ni el ritmo del juego, el conjunto egipcio fue letal cada vez que pisó el área rival, desesperando a un oponente que tuvo el balón pero no la contundencia necesaria.
El marcador se abrió muy temprano, a los 3 minutos, con un gol de Omar Marmoush, que aprovechó un grave error defensivo de Kossounou tras asistencia de Ashour. Egipto amplió la ventaja con un potente cabezazo de Rami Rabia a balón parado, pese a que Costa de Marfil controlaba más del 70 % de la posesión. Los marfileños reaccionaron antes del descanso con un autogol de Fatouh, provocado tras una falta lateral.
Lejos de venirse abajo, Egipto volvió a golpear al inicio del segundo tiempo. Mohamed Salah apareció por la banda izquierda para definir tras un gran pase de Ashour y poner el 3-1, reafirmando la superioridad en las áreas. Costa de Marfil recortó distancias nuevamente a balón parado, esta vez por medio de Doue, lo que añadió tensión al cierre.
En los minutos finales, Egipto sufrió, pero resistió con orden y temple hasta asegurar la victoria. La contundencia, sumada a la jerarquía de Salah, fue decisiva para un equipo que avanza a semifinales sin dominar el balón, pero con una pegada demoledora. Ahora, el reto será mayúsculo ante Senegal, en la antesala de la final.
Con información base de EFE/ Foto: EFE