La renovación de Ousmane Dembélé con el París Saint-Germain se mantiene en el aire y dependerá de dos factores clave: su rendimiento en Europa y su elevado salario. El club ha decidido posponer cualquier negociación hasta el final de la temporada, a la espera de lo que ocurra en la Liga de Campeones de la UEFA.
El principal obstáculo es su ficha, ya que Dembélé percibe 1,5 millones de euros al mes, siendo el mejor pagado del plantel. Esta situación choca con la política del club de mantener una estructura salarial más equilibrada, implementada tras la salida de Kylian Mbappé.
A sus 28 años y tras una temporada marcada por lesiones y ausencias, el PSG evalúa si vale la pena apostar fuerte por él a futuro. Su rendimiento en los próximos partidos europeos será determinante: si es decisivo, su renovación ganará fuerza; si no, su posición se debilitará.
El técnico Luis Enrique podría jugar un papel importante en la decisión, mientras que la directiva, encabezada por Nasser Al-Khelaïfi, mantiene firme su postura de controlar los gastos y priorizar al equipo sobre individualidades.
En caso de no llegar a un acuerdo, Dembélé cuenta con ofertas atractivas desde Inglaterra y el fútbol árabe, lo que abre la puerta a una posible salida si no se alinean las expectativas económicas y deportivas entre el jugador y el club.
Con información base de EFE/Foto: EFE