La UEFA ha dado a conocer su postura sobre la propuesta de Gianni Infantino para transferir la propiedad de la Copa Mundial y otras competiciones de la FIFA a inversores privados.
A través de un comunicado, el organismo rector del futbol europeo fue crítico con la propuesta de Infantino y tras una reunión urgente con las 55 federaciones afiliadas, tomaron la decisión de no participar en ningún torneo organizado por FIFA hasta que haya una garantía de que no procederá la propuesta de la FIFA.
"Como resultado del debate de hoy, ninguna selección nacional de la UEFA participará en ninguna competición de la FIFA mientras estas propuestas sigan vigentes, a menos que esta propuesta se haya abandonado en su totalidad y se hayan dado garantías vinculantes de que la FIFA nunca más abrirá su gobernanza ni sus competiciones a la propiedad privada", menciona la UEFA en un comunicado.
"Que nadie lo dude: la UEFA y sus federaciones nacionales se opondrán a estos planes con absoluta determinación", añaden.
Además, fueron directos al señalar que están en contra de cualquier decisión de la FIFA que pueda poner en riesgo la integridad del futbol a cambio de un beneficio económico.
"La Copa del Mundo no puede considerarse un producto de inversión. Es uno de los mayores legados deportivos del fútbol. Se ha construido a lo largo de generaciones gracias al trabajo de jugadores, selecciones nacionales y aficionados de todos los continentes. Ninguna parte de ella debería entregarse jamás a inversores privados. La Copa del Mundo no está en venta", añade el comunicado.
"Resulta irresponsable e indefendible que una propuesta de tal trascendencia para el fútbol se haya concebido en secreto y se haya llevado al borde de su aprobación sin una consulta significativa con los responsables de la gestión del deporte. Esto no solo representa una profunda falta de liderazgo, sino también una abdicación del deber de la FIFA como garante del fútbol mundial", expresó la UEFA.
"Las federaciones nacionales de todo el mundo se enfrentan ahora a un ultimátum: aceptar la toma irreversible de las competiciones más importantes del fútbol o atenerse a las consecuencias. No se trata de una «decisión democrática», sino de un gobierno basado en la intimidación: un acto de coerción indigno de una institución encargada de la gestión del fútbol mundial", señala el escrito difundido en su sitio web.
Foto: EFE