El Real Madrid afronta los octavos de final de la UEFA Champions League ante un Manchester City muy renovado, en un contexto muy distinto al del año pasado, cuando los blancos avanzaron tras una eliminatoria memorable. Aquella victoria, marcada por una actuación decisiva en el Etihad y un ‘hat trick’ de Mbappé en el Bernabéu, sirve como antecedente anímico, pero el escenario actual exige una versión igual o incluso más sólida del conjunto madridista.
El principal reto para el equipo blanco será enfrentarse a un City reforzado con una plantilla más profunda y competitiva. Los ingleses han rejuvenecido su once, sumado variantes tácticas y mejorado en la portería y en defensa, lo que obligará al Real Madrid a mostrar su experiencia europea y su capacidad para competir en noches grandes. La gestión de los ritmos del partido y la solidez defensiva serán claves ante un rival con múltiples recursos ofensivos.
Al mismo tiempo, el Real Madrid puede aprovechar ciertos puntos vulnerables del conjunto inglés. La falta de un lateral derecho natural y la dependencia goleadora de Haaland abren oportunidades que el equipo español puede explotar con inteligencia táctica, presión selectiva y eficacia en las transiciones. Además, cualquier duda física de Rodri podría influir en el equilibrio del mediocampo rival.
Con la eliminatoria abierta y el City peleando por varios títulos en Inglaterra, el Real Madrid deberá imponer su jerarquía histórica en la Champions y su capacidad para competir en escenarios de máxima presión. Más que el recuerdo del año pasado, será su madurez competitiva y su contundencia en las áreas lo que determine si vuelve a superar a uno de los rivales más exigentes de Europa.
Con información base y foto de: EFE