Cucurella fue el primero en salir al césped para recibir la ovación y levantar la Copa del Mundo, acompañado por un pasillo formado por los jugadores de ambos equipos. Posteriormente apareció Oyarzabal, capitán de la Real Sociedad, quien se fundió en un abrazo con su compañero de selección.
Ambos posaron juntos con el trofeo y compartieron unos instantes en el centro del campo antes de regresar con sus respectivos equipos. Fue una breve tregua antes de volver a la rivalidad.
Después del homenaje, Cucurella se dirigió al banquillo, mientras Oyarzabal tomó su lugar como titular y capitán de la Real Sociedad. El fútbol recuperó sus colores y fronteras, pero durante unos minutos el Bernabéu solo vio a dos campeones del mundo.
Con información base de EFE/Foto: EFE