Las autoridades revelaron detalles del arresto de Woods tras el accidente, indicando que llevaba dos pastillas de hidrocodona, un analgésico opioide, y que presentaba signos de somnolencia, sudoración excesiva, pupilas dilatadas y un comportamiento inusual durante la interacción con los oficiales. Su vehículo era un Ford F-150 blanco con aire acondicionado, lo que hacía más llamativa su reacción física.
La PGA expresó su apoyo a Woods, destacando su impacto en el deporte más allá de sus logros en el campo, y reafirmando que la prioridad es su salud y bienestar. El golfista ha estado alejado de los campos desde 2024, recuperándose de una rotura del tendón de Aquiles y de su séptima operación de espalda, aunque había considerado participar en el Masters de Augusta, lo que hubiese marcado su retorno tras casi dos años de inactividad.
Además de su carrera deportiva, Woods ejerce como presidente del Comité de Competición Futura del PGA Tour, un órgano que busca transformar el circuito de cara a 2027 para atraer nuevamente a los aficionados y competir con el LIV Golf. Su decisión de priorizar la recuperación refleja la importancia de su salud en un momento clave tanto dentro como fuera del campo.
Con información base de EFE/Foto: EFE