Albacete venció 2-1 al Real Madrid y lo eliminó de la Copa del Rey, en una noche histórica en el Carlos Belmonte que dejó un amargo estreno de Álvaro Arbeloa en el banquillo blanco. Lejos de corregir los problemas heredados tras la salida de Xabi Alonso, el conjunto madridista volvió a mostrar carencias de juego y carácter, y terminó pagando caro su fragilidad defensiva con un gol de Jefté en el tiempo añadido.
El Real Madrid perdió así la segunda de las cuatro competiciones que disputaba en apenas tres días, tras la derrota en el clásico de la Supercopa de España. Con un equipo lleno de rotaciones y sin referentes como Mbappé, Bellingham, Tchouaméni o Rodrygo, el conjunto blanco firmó otra actuación gris en un torneo que históricamente le ha sido esquivo. No hubo reacción anímica ni mejora futbolística en el primer partido sin Xabi Alonso.
El Albacete, bien ordenado y alentado por su afición, supo esperar su momento y castigó los errores del rival. Se adelantó con un cabezazo de Javi Villar antes del descanso, vio cómo el Madrid empataba de manera agónica y volvió a golpear en la recta final con Jefté, aprovechando las dudas defensivas y una mala salida de Lunin. La diferencia de categoría nunca se notó sobre el césped.
El resultado supuso el primer triunfo del Albacete ante el Real Madrid en su historia y una eliminación sonrojante para los blancos, que se despiden de la Copa del Rey envueltos en dudas. Para Arbeloa, un estreno marcado por la derrota; para el Albacete, una noche inolvidable que quedará grabada en su memoria.
Con información base de EFE/ Foto: EFE