El Liverpool despidió a Mohamed Salah, ovacionado por su afición antes, durante y después del encuentro ante el Brentford, con un empate (1-1) suficiente para amarrar la quinta plaza y certificar su presencia en la próxima edición de la Liga de Campeones.
Anfield disfrutó de un día emotivo. Con la última plaza con acceso a la Champions League prácticamente asegurada, el foco apuntó a dos nombres que cerraban una era con su despedida: Andrew Robertson y, sobre todo, Salah.
Nueve temporadas y nueve títulos, entre ellos dos Premier League y una Liga de Campeones, avalan el peso de sus figuras en la última década. Su paso por el Liverpool dejará huella y así se lo reconoció Anfield, con un espectacular homenaje para sus ídolos.
En el terreno de juego, Arne Slot apostó por ambos para que se despidieran sobre el césped. Salah protagonizó la primera gran ocasión con un zurdazo al palo y fue uno de los jugadores más activos del encuentro.
El premio para el Liverpool llegó al minuto 57, cuando Salah lideró un contragolpe y asistió a Curtis Jones, autor del 1-0. Sin embargo, la ventaja duró poco, ya que Kevin Schade igualó el marcador para el Brentford apenas seis minutos después.
Con el 1-1, Salah abandonó el campo entre lágrimas y una enorme ovación de Anfield. Poco después, Robertson recibió el mismo reconocimiento de la afición.
El empate confirmó la clasificación del Liverpool a la próxima Liga de Campeones, en una tarde marcada por la emotiva despedida de dos leyendas del club: Mohamed Salah y Andrew Robertson.
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